En la actualidad existe una importante cantidad de tratamientos (también conocidos como intervenciones o prácticas) para personas que padecen trastornos del espectro autista (ASD). Muchos tratamientos se promocionan como si contribuyeran a mejorar la conducta, aumentar el lenguaje, desarrollar destrezas sociales y abordar otros síntomas del trastorno. Incluso algunos tratamientos se promocionan como curas para el autismo. Esta información puede resultar contradictoria y confusa para los padres, educadores y proveedores de servicios. Las personas que viven con ASD y aquellas que trabajan con estas personas necesitan información confiable sobre la efectividad de los tratamientos disponibles a fin de tomar decisiones informadas sobre qué tratamientos seguir.
Los investigadores han estudiado numerosos tratamientos para los ASD. Por lo general, los estudios están diseñados para determinar si un tratamiento produce un efecto positivo, o más de uno, para las personas con ASD, como por ejemplo la mejora de las destrezas comunicativas o la conducta. La mejor manera para que médicos, educadores, familias y consumidores determinen si un tratamiento específico es efectivo es a través del análisis del conjunto de investigaciones publicadas sobre ese tratamiento. Después del análisis, se decide si la evidencia científica es contundente.
Para determinar qué tratamientos o prácticas son efectivos en los entornos de la vida real, clínicos y de investigación, los investigadores revisan numerosos estudios sobre diversos tratamientos para los ASD. Durante estas revisiones, los investigadores evalúan los estudios de investigación de acuerdo con determinados criterios, luego clasifican los tratamientos estudiados en diferentes categorías que indican el grado en que la evidencia científica respalda su efectividad.
Por ejemplo, el National Standards Project, llevado a cabo por el National Autism Center, estudió el material bibliográfico revisado por otros colegas sobre tratamientos conductuales y educativos para personas con ASD menores de 22 años. Los métodos utilizados se clasificaron de acuerdo con la Scientific Merit Rating Scale (SMRS). Los efectos de los tratamientos se clasificaron por medio de la categorización Treatments Effect Rating. En función de los resultados acumulados derivados de la combinación de las clasificaciones por medio de la SMRS y de las clasificaciones de los efectos de los tratamientos, estos últimos luego fueron asignados a una de las siguientes cuatro categorías:
Asemejándose a los principios organizativos utilizados por otros estudios respetados sobre los tratamientos para los ASD (por ejemplo, Simpson, et ál., 2005), el National Standards Project organiza los tratamientos dentro de un marco que facilita el análisis y la educación. Este marco ayuda a informar a las personas con ASD y a sus familias, como también a los profesionales que trabajan con ellos, en lo relativo a prácticas:
Para conocer más sobre los tratamientos estudiados por el National Standards Project y cómo se han categorizado de acuerdo con la contundencia de la evidencia científica, seleccione del menú a su izquierda.
Tenga en cuenta que muchas organizaciones e investigadores estudian los tratamientos disponibles para los ASD y pueden clasificarlos de manera un tanto diferente o utilizar terminología distinta de la utilizada en el National Standards Project. Para obtener más información sobre prácticas respaldadas por evidencia según lo determinado por otros investigadores y organizaciones, haga clic en los siguientes enlaces:
Actualizado: 2 de diciembre de 2011