Las prácticas establecidas, también conocidas como de índole científica o prácticas basadas en la evidencia, se definen como métodos cuya efectividad está respaldada por evidencia empírica importante y convincente. Se prevén resultados positivos cuando profesionales entendidos y calificados, en colaboración con los padres y las familias, utilizan estos métodos al trabajar con personas que padecen trastornos del espectro autista (ASD). Sin embargo, aun cuando se recurre a tratamientos establecidos, puede que no se obtengan resultados óptimos con todas las personas con ASD.
El National Standards Project clasifica los tratamientos descritos en esta sección como prácticas establecidas. (Las descripciones del tratamiento provienen del National Standards Report).
Estas intervenciones implican la modificación de eventos situacionales que normalmente preceden el momento en el que ocurre una conducta meta. Estas alteraciones se realizan para incrementar las posibilidades de éxito o para reducir las posibilidades de que se presenten problemas. Los tratamientos dentro de esta categoría reflejan la investigación en los campos del análisis aplicado de la conducta, la psicología conductual y la estimulación de conductas positivas.
Estas intervenciones están diseñadas para reducir el problema de conducta y enseñar conductas o habilidades funcionales alternativas a través de la aplicación de principios básicos de cambio de conducta. Los tratamientos que pertenecen a esta categoría reflejan la investigación en los campos del análisis aplicado de la conducta, la psicología de la conducta y la estimulación de conductas positivas. Entre los ejemplos específicos se encuentran la enseñanza con ensayos discretos, las estrategias de reforzamiento diferencial y el entrenamiento en comunicación funcional.
Este tratamiento se basa en la investigación realizada en programas de tratamiento integral en los que se somete a niños pequeños (por lo general menores de 8 años) a una combinación de procedimientos basados en el análisis aplicado de la conducta (por ejemplo, ensayos discretos, enseñanza incidental, etc.). Estos tratamientos pueden ofrecerse en una diversidad de entornos y requieren una proporción baja de estudiantes por maestro (por ejemplo, 1:1). Estos programas de tratamiento también se conocen como programas de análisis aplicado de la conducta, programas conductuales inclusivos, o intervención temprana conductual intensiva.
Estas intervenciones implican el desarrollo de destrezas básicas requeridas al regular la conducta de otros. La atención conjunta por lo general implica enseñar a un niño a responder a las propuestas sociales no verbales de otros o a iniciar interacciones de atención conjunta. Señalar objetos, mostrar elementos o actividades a otra persona y seguir la mirada son algunos ejemplos de esta intervención.
En estas intervenciones un adulto o par demuestra la conducta meta que la persona con ASD debería imitar. Los modelos a imitar pueden incluir conductas simples y complejas. Esta intervención suele combinarse con otras estrategias, como inducción y refuerzo. Esta intervención abarca modelos en vivo y modelos en video.
Estas intervenciones consisten principalmente en el uso de interacciones controladas por el niño para enseñar habilidades funcionales en el entorno natural. Por lo general, proporcionan un entorno estimulante, proveen modelos de cómo jugar, fomentan la conversación, ofrecen alternativas y reforzadores directos o naturales y recompensan los intentos razonables. Ejemplos de este tipo de método son la estimulación enfocada (FS), la enseñanza incidental, enseñanza en ambiente natural, "embedded teaching", la educación receptiva, y enseñanza prelingüística en ambiente natural.
Estas intervenciones implican enseñar a los niños sin discapacidades estrategias para facilitar el juego y las interacciones sociales con niños con ASD. Los pares pueden ser compañeros de clase o hermanos. "Peer training package" es la denominación del estudio que incluía como componentes del tratamiento el entrenamiento en la iniciación de interacciones y el entrenamiento entre pares. Estas intervenciones pueden incluir componentes de otros paquetes de tratamiento (por ejemplo, automanejo para pares, inducción, refuerzo, etc.). Los nombres comunes para estas estrategias de intervención incluyen "redes de pares", "círculo de amigos", "paquete de habilidades de pares", "Integrated Play Groups™", "capacitación de iniciación de pares" y "interacciones sociales mediadas por los pares".
También se lo conoce como "PRT", "pivotal response teaching" y "pivotal response treatment". El PRT aborda áreas conductuales básicas, como la motivación para entablar una comunicación en el ámbito social, la autoiniciación, el automanejo y la respuesta a múltiples señales. El desarrollo de estas áreas tiene por objetivo mejoras colaterales muy amplias e integradas con fluidez. Los aspectos clave de las intervenciones basadas en el PRT se enfocan en la participación de los padres en la administración de la intervención y en la intervención en el entorno natural, como hogares y escuelas, con el objetivo de producir mejoras conductuales que ocurran de manera natural. Este tratamiento es una expansión del paradigma de enseñanza natural del lenguaje, que también se incluye en esta categoría.
Estas intervenciones implican la presentación de una lista de tareas que indican una serie de actividades o pasos necesarios para completar una actividad específica. Los programas suelen complementarse con otras intervenciones, como el refuerzo. Los programas pueden adoptar diferentes formas, incluso palabras escritas, ilustraciones o fotografías, o estaciones de trabajo.
Estas intervenciones implican promover la independencia enseñando a las personas con ASD a regular sus conductas mediante el registro de la incidencia y la no incidencia de la conducta meta, a la vez que se asegura el refuerzo para hacerlo. El desarrollo inicial de destrezas puede incluir otras estrategias y la tarea de fijarse metas propias. Además, al ser el refuerzo un componente de esta intervención, la persona con ASD busca o administra reforzadores de manera independiente. Son ejemplos de esta intervención el uso de listas de control (en las que se utilizan marcas, caras sonrientes y caras serias), contadores pulsera, ayudas visuales y fichas.
Estos tratamientos implican la descripción escrita de situaciones en las cuales se prevé que ocurran determinadas conductas. Las historias pueden complementarse con componentes adicionales (por ejemplo, inducción, refuerzo, análisis, etc.). Las Social Stories™, las intervenciones más conocidas basadas en historias, intentan responder el "quién", "qué", "cuándo", "dónde" y "por qué" a fin de mejorar la adopción de perspectivas.
Fuente: National Standards Report, National Standards Project, National Autism Center, 2009.
Actualizado: 4 de agosto de 2011